Primer Encuentro Americano contra la Impunidad
20 al 21 de junio del 2009
Caracol IV: "Torbellino de nuestras palabras"; Morelia, Chiapas, México


Inicio

NUESTRAS LUCHAS
tablón de mensajes

Archivo Documental
Contacto

Enlaces

Desarrollo del
Primer Encuentro
Continental
Americano

El Encuentro
en los
medios

 
 

Primer Encuentro Continental Americano
contra la Impunidad y por la Justicia Autónoma


Impunidad y Corrupción en la Isla de Quisqueya

Quizás para muchos, Quisqueya es desconocido como nombre de la Isla situada en el Caribe que comparten las repúblicas de Haití y Dominicana. Es uno de sus nombres autóctonos, el cual fue cambiado a Hispaniola o Española después de la llegada de los españoles en 1492. Aunque todavía tímidos, hay esfuerzos que se hacen en ambos lados de la Isla para que este, sea promovido en el mundo, como el nombre oficial de la Isla.

Hoy día, después de un pasado difícil, fruto en parte de las rivalidades entre Francia y España para el dominio y la explotación de las riquezas de la Isla, haitianos y dominicanos tras luchas heroicas que culminaron sucesivamente en el 1804 y 1844, con la definición de identidades nacionales propias, comparten la soberanía de un mismo territorio insular dividido en dos Estados independientes, con una población global de más de 18 millones de personas.

De esa historia común desde la colonización, marcada por la casi exterminación de los nativos indígenas y la esclavización de los negros africanos por los europeos, los dos países han sufrido de manera conjunta y separadamente una ocupación e invasiones de los Estados Unidos a partir de 1915. La evolución socio política ha sido diferente en cada una de estas dos naciones. Sin embargo, dictaduras feroces, la de Trujillo en RD (1930-1961) y la de los Duvalier en Haití (1957-1986), han dejado sus huellas en nuestras sociedades, particularmente a través de la corrupción rampante, las violaciones de derechos humanos y la impunidad.

Presentemente, los indicadores de desarrollo humano y de infraestructuras son más favorables a la República Dominicana. En tanto que, la compleja situación haitiana ha dado pie a una presencia militar de fuerzas de la ONU desde el 2004 y el peso de una participación cada día mas palpable de actores foráneos en la vida nacional. Es demás decir, que ambos países son considerados como "el patio trasero" de los Estados Unidos, siendo la isla un punto estratégico en la geopolítica, particularmente respecto a la seguridad regional y como puente para el narcotráfico internacional.

Ciertamente, tenemos dos regímenes democráticos. Del lado haitiano, René Preval está al término de un segundo mandato presidencial (2006-2011) donde una mujer lo acompaña en el poder ejecutivo como Primera Ministra, Michele Pierre Louis.

Su primer mandato fue del 1996 al 2001. Mas, ocupo el puesto de primer ministro de Jean Bertrand Aristide en 1991, un gobierno que fue tumbado por un golpe militar 7 meses después de su ascenso. Pese a esa experiencia de estado, sus críticos señalan una falta evidente de liderazgo, nulos avances respecto al dialogo nacional, en una sociedad profundamente dividida y el empeoramiento de las condiciones de vida de la población, en un país eminentemente agrícola, siendo él un agrónomo.

En los últimos 5 anos, Haití ha sido seriamente afectado por fenómenos naturales que han dejado muertes y pérdidas cuantiosas en la agricultura y las débiles infraestructuras. Sumados a los efectos de la crisis mundial y las especulaciones comerciales a nivel local, violentas manifestaciones fueron registrados en la ciudad capital y varios puntos del interior en el abril del ano 2008.

La recién designación de Bill Clinton como enviado especial de las Naciones Unidas, tras una visita con el secretario general del organismo multilateral Ban Ki Moon en Haití, puso de nuevo en el debate, el tema de la cooperación internacional en nuestra nación.

Desde la comunidad internacional, parece aflorar dos tendencias: Haití por sí sola no puede recuperarse, hace falta una formula de coadministración, autoridades locales y comunidad internacional. La otra, tiene 3 ejes, preservar la autodeterminación del pueblo, ayudar en la formación de cuadros profesionales para un nuevo liderazgo nacional, y promover el dialogo inter-haitiano, para que los haitianos sean los principales responsables de su destino.

Del lado dominicano, Leonel Fernández tiene más de un ano en un 3er mandato que termina en el 2012. Es considerado como el político dominicano más exitoso en términos de su permanencia en el poder después de la desaparición de los líderes históricos de los 3 grandes partidos del sistema. Citamos: Juan Bosch, su mentor, del oficialista Partido de Liberación Dominicana (PLD), Joaquim Balaguer del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y José Francisco Pena Gómez del partido revolucionario dominicano (PRD), quien no llego a la presidencia debido a su origen haitiano y la campaña anti haitiana que se uso en su contra en 1996, cuando gano por primera vez la presidencia el actual mandatario.

A la vez que se reconoce un crecimiento macro económico en la República Dominicana, las observaciones negativas sobre la gestión de Fernández, se refieren a las prioridades gubernamentales para las grandes obras urbanísticas, mientras problemas fundamentales como la energía eléctrica, el acceso a la salud y la educación, el desempleo, la pobreza de manera general, adquieren mayores envergaduras.

En común, las dos administraciones de la isla, son criticadas por el auge del narcotráfico y de la criminalidad vinculada a esa actividad. Además, la corrupción administrativa y la impunidad que la acompaña. También, por las violaciones de los derechos humanos, en ocasiones registradas en operativos policiacos de combate a la delincuencia urbana.

Haití se encuentra entre los países más corruptos del mundo. En tanto que la RD ha sido un terreno propicio para el blanqueo del dinero sucio. Asimismo, dirigentes políticos haitianos y dominicanos han promovido al clientelismo como mecanismo de atraer votos, a través de la compra de consciencia y se han enriquecido en el ejercicio de funciones públicas.

La corrupción desde el sector privado, es un problema en la economía insular. Mientras, se pierde la confianza en la policía por la corrupción de sus agentes y la impunidad en la administración de la justicia. Realidad que ha dado lugar en ambas sociedades a la "justicia popular" a través de linchamientos frecuentes de personas sorprendidas o acusadas de cometer un delito.

Se critica igualmente, la inacción bilateral en el campo de la migración. Un tema muy conflictivo en el manejo de las relaciones entre las dos naciones, con un historial gris que se inicio con la masacre de miles de inmigrantes haitianos en 1937 en territorio dominicano.

La decapitación publica filmada y aplaudida por una muchedumbre a principios de mayo, del joven inmigrante Carlo Merilus, a manos de amigos y parientes de un dominicano asesinado el día anterior, supuestamente por un haitiano, es la ilustración mas recién de una situación que se caracteriza por la corrupción a través del tráfico de personas y la impunidad ante actos violentos similares acaecidos a partir de mayo del 2005.

A manera de conclusión, obviamente la realidad en la Isla Quisqueya no es parecida a los conflictos que se viven o se han vivido en América central, América del Sur o aquí en México, estamos a tiempo para evitar una degradación. Por ende, el movimiento de solidaridad internacional está llamado a mantener una atención especial sobre los aspectos arriba señalados que constituyen amenazas hacia la paz social y la buena vecindad entre dos pueblos hermanos.

Edwin Paraison
Caracol IV, Morelia, Chiapas / México
19/06/09

 
 

 
Des informemonos




Este sitio se verá mejor si usas navegador FIREFOX Mozilla Firefox   Páginas elaboradas con BlueFish